Cuando hablar ya no alcanza:

La comunicación en los equipos no se rompe de un día para otro: se deteriora de forma progresiva hasta que hablar deja de ser suficiente. Este artículo explora cómo el desgaste emocional y los conflictos no elaborados erosionan la confianza, afectan la coordinación y debilitan el liderazgo. También propone por qué los espacios de escucha profesional, con encuadre y límites claros, pueden prevenir rotación, errores y desgaste relacional.