Cumpliste con todos los requisitos para la salida de un ex-colaborador. ¿Pero qué pasó con el equipo que se quedó?

El proceso fue impecable. Liquidación, documentos, tal vez outplacement. El expediente cerrado. El siguiente lunes, el equipo llegó a trabajar y nadie dijo nada. Sin un espacio para nombrar lo que quedó, el duelo se vuelve ruido de fondo: resistencia pasiva, desconexión gradual, el colaborador que entrega pero ya no propone.

El certificado que dice que todo está bien

Se trabaja en pro del resultado y la meta organizacional, porque siempre se puede reemplazar a la persona. La NOM-035 puede identificar condiciones de riesgo desde afuera. Lo que no puede hacer es preguntarle a nadie por qué lo permitimos, por qué lo normalizamos. Sin esa pregunta, cualquier intervención cumple la función legal. No cumple la función de cuidado.

El diagnóstico que la organización suele equivocar

Muchas personas asistieron a distintos talleres. Obtuvieron buenos resultados. Los problemas de origen no desaparecieron: aumentaron. Las organizaciones diagnostican por defecto: falta capacitación. Ese diagnóstico funciona cuando el problema es de desconocimiento. No funciona cuando es una reacción inconsciente. Y las acciones inconscientes no responden a información.